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Cámara de Comercio de Valencia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Nueva Sede de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Valencia. (2004-2009)

Primer premio en concurso de anteproyectos.

 

El desafío planteado al abordar este edificio fue el de realizar una operación arquitectónica que, en diálogo con la estructura existente, permitiese una lectura completamente nueva del espacio.

El inmueble original era fruto de tres actuaciones sucesivas en el tiempo: una banda central de mayor anchura y pasante, dando a las calles Jesús y Cervantes, y dos pequeños anexos abiertos a cada una de las calles anteriormente mencionadas. Tanto los alzados como las plantas – especialmente en lo que a su modulación y materialidad estructural se refiere - evidenciaban las tres fases de construcción. La solución propuesta pretendía dotar al edificio de una imagen unitaria, teniendo consecuentemente que instrumentar recursos, tanto métricos como constructivos, que permitieran enmarcar las tres actuaciones anteriormente mencionadas dentro de una única operación.

El trabajo con la luz centró especialmente nuestra atención, convirtiéndose la renovación y ampliación del patio central existente en uno de los episodios de mayor intensidad proyectual. La escasa presencia de luz natural provocada por una excesiva profundidad de la planta (35 metros),  nos llevó a practicar una serie de recortes quebrados en las crujías centrales del edificio, insertos según una sección diagonal, con el fin de potenciar la presencia de luz natural en los espacios de trabajo, al mismo tiempo que sectorizar la planta en unidades de trabajo reconocibles.

La fachada interior del patio se resuelve mediante un muro cortina con perfilería vista y modulación claramente vertical. Dialogando con las medidas de la estructura existente - ampliadas con el revestimiento propuesto - se pauta la fachada estableciendo un orden métrico que permite resolver las eventuales compartimentaciones interiores, estableciendo a su vez unas referencias claras para el replanteo de las diferentes instalaciones.

Si bien el edificio resultante de las tres actuaciones disfrutaba de una cierta regularidad estructural, hecho que el proyecto recoge y potencia, la distribución de núcleos de comunicación vertical particulares entre plantas y las piezas de servicio atendían únicamente a la ubicación y tamaño que los requerimientos particulares de la historia del edificio habían dictado. En este sentido el proyecto plantea una estrategia de organización de la planta basada en la agrupación en una única franja de los núcleos de comunicación vertical, circulaciones, núcleos de baños y conductos verticales de instalaciones. Esta franja se trabaja con una materialidad diferente al resto del edificio, basada en el uso de tonos más oscuros y sus brillos. Un biombo técnico resuelto con perfilería de acero inoxidable y vidrio blanco alberga las instalaciones verticales del edificio y sus registros, al tiempo que separa físicamente las zonas de trabajo del ámbito de circulaciones generales.

Los ámbitos de  trabajo se plantearon inicialmente como espacios diáfanos únicamente sometidos a las condiciones distributivas que el mobiliario impusiese, aunque eventualmente delimitables según la pauta introducida con la fachada anteriormente comentada. Una vez reforzada la estructura vertical del edificio, cada soporte se forra con una envolvente de vidrio y laminado sintético montada sobre perfilería de acero inoxidable. La dimensión de esta envolvente convierte las facetas del pilar en un módulo de la trama métrica, absorbiendo los errores dimensionales que originalmente el edificio presentaba y permitiendo constructivamente  resolver los encuentros con la fachada y con los cerramientos ligeros que pudiesen delimitar los eventuales espacios de trabajo.

Como complemento a este sistema de orden que permite unificar todas las decisiones que afectan a estos espacios, la otra preocupación con respecto a las zonas de trabajo fue el rendimiento de la altura libre disponible. El edificio original contaba con un altura entre forjados claramente insuficiente, por lo que el proyecto intenta resolver el tema del paso de instalaciones optimizando al máximo la solución de suelos y techos. El suelo técnico se resuelve con un sistema compacto, surcado con canalizaciones en acero galvanizado, sobre el cual se coloca un pavimento de piedra natural. El sistema general que ordena la planta permite disponer una retícula en la que se sitúan puntos para el de registro  y toma de instalaciones. Los techos se resuelven con un plano continúo industrializado con registros puntuales, coordinando los elementos de impulsión y extracción de aire con el pavimento.

Otro aspecto fundamental que el proyecto intenta resolver es la relación del edificio con la calle y la forma de acceder a él.  Entendíamos que en un edificio público singular era fundamental la existencia de una zona de acceso generosa, tanto métrica como espacialmente, que sirviera de transición entre la calle y las zonas de trabajo propiamente dichas. Para conseguir dichos espacios fue necesario realizar una operación de modificación estructural del edificio original, ya que en él las plantas directamente relacionadas con los accesos a cada una de las calles se resolvían mediante un desnivel de media planta con respecto a la cota de calzada. En la zona de acceso situada en la calle Jesús se construye un forjado situado al nivel de la acera en toda la primera crujía, hecho que nos permite proyectar la recepción como un espacio singular con una altura de planta y media, resuelto con una materialidad noble. La secuencia de acceso se trabaja entonces como una transición progresiva entre exterior e interior, colocando un primer umbral en uno de los extremos de la fachada, a través de cual se accede a un primer vestíbulo exterior, desde el cual, atravesando un doble filtro de puertas de vidrio, se llega a la recepción. Tras recorrer este espacio, una escalera ligera resuelve los niveles en entreplanta mientras dirige la mirada hacia el patio, haciendo entrever la espacialidad de la propuesta.

La imagen exterior del edificio se renueva en base a los criterios de orden otorgados a la construcción de una nueva fachada de vidrio, y el efecto óptico que sobre este vidrio se puede llegar a conseguir por medio de la serigrafía. Utilizando el anagrama de la Cámara de Comercio a modo de píxel personalizado, se practica un juego visual que establece un diálogo entre la diferente escala de percepción de la imagen corporativa desde el sosegado y casi estático ambiente de trabajo interior frente a la dinámica y efímera aproximación al edificio desde el ámbito urbano.

 

Dirección de obra : Clara Elena Mejía Vallejo, Juan Deltell Pastor, Guillermo Mocholí Ferrándiz  (colaboración : Maici Martí)

Proyecto : Clara Elena Mejía, Vallejo, Juan Deltell Pastor, Guillermo Mocholí Ferrándiz, Frederic Floquet, Mónica García, Ignacio González

Fotografía : Ariel Huber, Mariela Apollonio, Juan Deltell

 

 

TC Cuadernos nº 65, 2004.

Temas de arquitectura nº 7, 2008.  (p. 186-193)

Diploma al mérito inmobiliario (49 edición), Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad inmobiliaria de Valencia. (13.11.2007)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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