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Escritos

Rogelio Salmona_Cooperativa Los Cerros

Cooperativa Los Cerros (1961-63)

Hacer Arquitectura (1)

Hacer arquitectura, es hacer renacer elementos que ya existen: no se inventan los patios, las atarjeas, las bóvedas y techumbres, los muros, los vanos y las transparencias, el zaguán, la galería y las plazas. Hacer arquitectura es tener un acuerdo tácito con la historia, pues toda obra prepara la siguiente; es el resultado de una dura práctica en busca de lo esencial.

En cada momento y lugar hay que escoger, descartar y seleccionar las respuestas adecuadas. La arquitectura es una síntesis inteligente de vivencias, de lecturas y pasiones, de puñados de nostalgias. Transforma la naturaleza y la ciudad, la moldea, es el pálpito del lugar y lugar de encuentro entre la razón, el encantamiento y la poesía. Entre la claridad y la magia.

Rogelio Salmona_estudio 2

Estudio de Rogelio Salmona

La arquitectura también es una manera de ver el mundo y de transformarlo. Es sobre todo un hecho cultural que propone y, en ciertos casos, provoca la civilización. Es una mirada que recorre con rigor y con entusiasmo las pequeñas cosas de la vida, que sublima lo cotidiano, que resuelve bien, por ejemplo, una ventana porque a través de ella entra el paisaje o que, al diseñar un patio, sabe que desde allí descubre el hombre las estrellas y le da un límite al infinito.

Y es que la arquitectura es tan deudora de lo cotidiano como de lo más espiritual del arte: ayuda a resolver los pequeños problemas del hombre, pero se encarga, al mismo tiempo, de los grandes temas de la civilización y las grandes obras de la cultura universal.

Este saber no es solamente conocimiento, es un patrimonio espiritual que aflora cuando un determinado estímulo excita la memoria, despierta el recuerdo. El conocimiento de la arquitectura, por lo tanto, no puede ser sino el fruto de una continua búsqueda proyectual y teórica; un trabajo por medio del cual se trata de capturar, (sin lograrlo plenamente), el sueño del hombre para crear su lugar.

Proyectar o mejor componer la arquitectura es en cierto modo sentir y expresar la emoción del mundo. Hacerla es un acto de rememoración, es recrear. Es continuar en el tiempo lo que otros a su vez han creado y re-creado. Constituye un acto profundamente culto, pues no se recrea lo que no se conoce. Por el contrario, es el conocimiento el que permite la escogencia y la selección, y éste, es el gran momento de la creación. El momento en el cual, como sucede con la música, se empieza a componer, a transformar lo existente, a elaborar la forma, a definir la espacialidad particular de cada obra y a establecer la espiritualidad de la arquitectura, su aspecto más importante.

Rogelio Salmona_Fundacion Cristiana de la vivienda y Casa Besudo

Fundación Cristiana de la Vivienda (1963-5) y Casa Besudo (1962)

Arquitectura y creación: De los principios de incertidumbre a la incertidumbre de los principios. (2)

Es que la memoria ayuda a encontrar el camino de la poesía. Ayuda a descubrir que es posible y necesario, componer con el material, con la luz, y la penumbra, con la humedad, con las transparencias y con los sesgos, para lograr una espacialidad enriquecedora para los sentidos. A diferencia de las otras artes, la arquitectura, substancialmente abstracta, aunque materialmente utilitaria, está condicionada por los acontecimientos y el contexto del cual forma parte. Una de sus características es que debe tener un claro concepto de la realidad, es decir debe poder evaluar lo propio; saber extraer del fondo de la propia cultura y geografía soluciones más acordes a las necesidades y comportamientos. La arquitectura no debe separarse ni de su tiempo ni de su gente. Pero debe ir más allá.

Debe proponer espacios que produzcan emoción, que se aprehendan con la visión, pero también con el aroma y el tacto, con el silencio y el sonido, la luminosidad y la penumbra y la transparencia que se recorre y que permite descubrir espacios sorpresivos.

Por mi parte, prefiero la arquitectura que me permita oír la resonancia de las emociones y me emocionan aquellas que dejan entrever la mano vacilante del que las elabora y las construye, sus dudas, sus errores y los intentos como notas silenciosas en el resultado. Sobre todo sus dudas. La duda es siempre generadora de descubrimientos, de distanciamiento de esquemas ideológicos; obliga a pensar, a ver las cosas con otros ojos, sin perjuicios.

Dudas pero también certezas. Una de ellas es el acercamiento cada vez más estrecho al lugar en el cual la arquitectura se compone y se construye. Saberlo interpretar es una manera de enriquecerlo.

Conjunto residencial El Polo (1959-63 y Casa de Huéspedes ilustres (1977-82)

Conjunto residencial El Polo (1959-63 y Casa de Huéspedes Ilustres (1977-82)

Thinking Cities (3)

Entender las ciudades es también entender el carácter, las necesidades y los sueños de sus habitantes.

La ciudad es el sueño del hombre y sobre todo es un lugar para vivir y el lugar por definición.

Para Hannah Arendt es memoria organizada, pasado y presente, naturaleza y cultura.

También es el lugar en donde la utopía es posible. Es el lugar de la historia.

Con su gente, sus instituciones, monumentos, cultura, arquitectura y espacio público, con la fisionomía que el tiempo ha construido, la ciudad es la mayor propuesta de civilización de la humanidad.

Para el habitante de la ciudad, la ciudad es una entidad concreta, es lo que es conocido y lo que es descubierto cada día, pero también es lo que es desconocido.

Es lo que es visto y percibido, pero también, lo que no es visto y percibido.

Para Borges, la ciudad es el vecindario extranjero que pertenece al que camina a través de él, incluso si es durante un breve instante.

Es libertad, es el lugar en el que vivimos, es nuestro hogar.

Es en la ciudad en donde el pensamiento toma forma, al mismo tiempo es la especialidad ¿espacialidad, especificidad? característica de cada ciudad la que influye el pensamiento. Para Lewis Mumford, las ciudades son, conjuntamente con el lenguaje la mayor obra de arte creada por la humanidad.

Levi Strauss compara la ciudad con una sinfonía, una obra de arte colectiva. Es el lugar para los encuentros, las relaciones sociales, la comunicación, la política, la coexistencia. Es un derecho fundamental.

La ciudad es una preocupación humana. Por lo que no puede ser una construcción estrictamente racional.

Este es el error del planeamiento urbano, que tiende a sobre racionalizar lo que debería ser lógico y poético. Una obra de arte no puede ser racionalizada.

Rogelio Salmona 21. Hacer Arquitectura. Conferencia dictada en la Universidad Santo Tomás, Bucaramanga- Colombia. (Noviembre 2000)

2. Arquitectura y creación: De los principios de incertidumbre a la incertidumbre de los principios. Revista UNAM nº9. (2004-11)

3. Thinking Cities. Revista A+U nº 450. (2008 03)


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